Gracias a estas dos semanas en Francia he podido afirmarme lo que ya pensaba, España cada vez me va faltando menos. Cada día se me van escapando razones para quedarme; tal es la velocidad con la que se van que ya no tengo ganas ni de nada ni de nadie... ya pocas cosas aquí me hacen ilusión.
Escaparme y no volver... un bonito sueño que lucho día tras día por hacer realidad.
Escaparme y no volver... un bonito sueño que lucho día tras día por hacer realidad.
